Erres templo del Espíritu

“Mi bien es acercarme a Dios”

“Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien; he puesto en Jehová el Señor mi esperanza, para contar todas tus obras.” Salmo 73:28


Este salmo muestra una lucha interna real. Asaf comienza confundido, mirando la prosperidad de los impíos y cuestionando su propia vida. Pero todo cambia cuando entra en la presencia de Dios. Allí, su perspectiva se alinea y su corazón encuentra descanso.

Al final, llega a una conclusión poderosa: no hay mayor bien que acercarse a Dios.

No dice: “mi bien es tener”, “lograr” o “entender todo”…
Dice: mi bien es Su presencia.

Esto revela una verdad profunda:
Lo que más necesitas no es una respuesta, es la cercanía de Dios.

Cuando te acercas a Él:
  • Tu ansiedad se transforma en paz
  • Tu confusión en claridad
  • Tu debilidad en fortaleza
Acercarse a Dios no es solo un acto religioso, es una decisión diaria del corazón. Es buscarlo en oración, en su Palabra, en intimidad genuina… aun cuando no entiendas lo que está pasando.

Y el versículo termina con un propósito: “para contar todas tus obras”.
Es decir, cuando te acercas a Dios, no solo eres transformado… también te conviertes en testimonio.

Para pensar:
Hoy, más que buscar soluciones rápidas, busca Su presencia. Porque cuando tienes a Dios, tienes el mayor bien que existe.

Oración:
Señor, hoy decido acercarme a Ti. Más que respuestas, anhelo Tu presencia. Sé mi refugio, mi paz y mi porción. Que mi vida refleje lo que Tú haces en mí. Amén.

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