“Un gran Sumo Sacerdote”

“Un “Un gran Sumo Sacerdote”
 
“Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión.” — Hebreos 4:14


El libro de Epístola a los Hebreos nos presenta a Jesús de una manera gloriosa: no solo como Salvador, sino como nuestro Gran Sumo Sacerdote.

En el Antiguo Testamento, el sumo sacerdote era quien representaba al pueblo delante de Dios. Entraba una vez al año al lugar santísimo con temor y reverencia.
Pero Jesús hizo algo mucho mayor.
Él traspasó los cielos.

No entró en un tabernáculo terrenal, sino en la misma presencia de Dios.
Y lo más poderoso:
sigue allí intercediendo por nosotros.

Esto significa que:
  • No estamos solos en nuestra lucha espiritual
  • Tenemos a alguien que nos representa continuamente delante del Padre
  • Nuestra fe tiene un fundamento seguro
El texto nos dice: “retengamos nuestra profesión”, es decir, mantente firme en tu fe.

¿Por qué?
Porque no dependes solo de tu fuerza…
dependes de un Sacerdote perfecto que nunca falla.

Para pensar:
Cuando te sientas débil, recuerda esto:
Tu fe no está sostenida por ti… está sostenida por Cristo.
Pregúntate:
  • ¿Estoy confiando en mi esfuerzo o en la obra de Jesús?
  • ¿Permanezco firme aun en medio de la dificultad?
  • ¿Recuerdo que tengo un intercesor en el cielo?

Tu fe es segura porque está en manos de un Sacerdote eterno. No sueltes tu fe. No retrocedas. Tienes un Sumo Sacerdote que ya abrió el camino.
Jesús no solo abrió el camino… Él te sostiene en él.

Oración:
Señor Jesús,
Gracias por ser mi Gran Sumo Sacerdote.
Gracias porque no solo me salvaste, sino que intercedes por mí cada día.
Ayúdame a mantenerme firme en la fe, a no soltar la esperanza,
y a confiar en que Tú estás obrando a mi favor.
En Tu nombre, amén.gran Sumo Sacerdote”

No Comments