“Tu pecado es limpiado”

“Tu pecado es limpiado”

“Y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado.” — Isaías 6:7


Después de que Isaías vio la santidad y la gloria de Dios, reconoció su condición y exclamó: “¡Ay de mí!” Él entendió que necesitaba limpieza delante del Señor. Entonces uno de los serafines tomó un carbón encendido del altar y tocó sus labios, declarando que su culpa había sido quitada y su pecado limpiado.

Qué hermosa imagen de la gracia de Dios. El Señor no solamente revela nuestra necesidad; también provee restauración y perdón. Dios no quería dejar a Isaías en condenación, sino prepararlo para el propósito que tenía para su vida.

El carbón encendido representa el fuego purificador de Dios. A veces el Señor permite procesos que limpian nuestro corazón, corrigen nuestras palabras y transforman nuestra manera de vivir. Aunque el proceso puede ser incómodo, siempre tiene el propósito de acercarnos más a Él.

Muchas veces cargamos culpas del pasado, errores y heridas que nos hacen sentir indignos, pero Dios sigue teniendo poder para limpiar y restaurar. Su gracia es mayor que nuestro pecado. Cuando venimos a Él con arrepentimiento sincero, Él trae perdón y nueva oportunidad.

Dios quería usar la boca de Isaías para hablar a una nación, por eso primero tenía que purificar sus labios. De igual manera, Dios desea limpiar nuestras palabras, pensamientos y actitudes para que reflejemos Su corazón.

Para pensar:
Dios no solamente señala el pecado; también ofrece limpieza, restauración y propósito. Su gracia transforma al corazón arrepentido.

Oración:
Señor, limpia mi vida y purifica mi corazón. Quita toda culpa, pecado y todo aquello que no te agrada. Que mis palabras y mi vida reflejen Tu presencia. Gracias por Tu perdón y por darme una nueva oportunidad cada día. En el nombre de Jesús, amén.


No Comments