Cristo vive en nuesro corazon
Cristo Vive en Ti
“Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, más el espíritu vive a causa de la justicia.” Romanos 8:10 (RVR1960)
El apóstol Pablo presenta una verdad poderosa para todo creyente: cuando Cristo habita en nosotros, ocurre una transformación espiritual profunda. Aunque nuestro cuerpo aún vive en un mundo afectado por las consecuencias del pecado y está sujeto a debilidades, enfermedades y limitaciones, nuestro espíritu ha sido vivificado por la justicia de Cristo.
La vida cristiana no consiste solamente en asistir a una iglesia o adoptar una conducta moral; consiste en que Cristo mismo habite en nuestro interior por medio del Espíritu Santo. Su presencia produce una nueva vida, una nueva naturaleza y una nueva forma de caminar.
Pablo no está enfocándose en la muerte física, sino en el contraste entre la vieja naturaleza dominada por el pecado y la nueva vida que recibimos en Cristo. Donde antes había condenación, ahora hay justificación. Donde antes había muerte espiritual, ahora hay vida abundante.
Par pensar
Pregúntate: ¿Estoy permitiendo que la vida de Cristo gobierne mis pensamientos, mis palabras y mis decisiones?
El Espíritu Santo que vive en ti no solo te da vida eterna, sino también poder para vivir cada día conforme a la voluntad de Dios. No estás llamado a vivir según tus propias fuerzas, sino según la vida de Cristo que opera dentro de ti.
En este tiempo de gracia, Dios está llamando a Su Iglesia a reconocer quién habita en ella. El mismo Cristo resucitado vive en Su pueblo por medio del Espíritu Santo. No es tiempo de caminar como si estuviéramos derrotados; es tiempo de manifestar la vida de Cristo en medio de una generación que necesita esperanza.
La presencia de Cristo en nosotros es la evidencia de que pertenecemos al Reino de Dios. El Espíritu Santo nos está preparando para reflejar cada vez más la imagen de Cristo y para ser testigos vivos de Su poder y Su gracia.
Oración
Señor Jesús, gracias porque has venido a morar en mí por medio de Tu Espíritu Santo. Ayúdame a vivir consciente de Tu presencia cada día. Que Tu vida se manifieste en mis pensamientos, palabras y acciones. Fortalece mi espíritu para caminar en obediencia y para reflejar Tu carácter en todo momento. Que en este tiempo de gracia pueda ser un instrumento de Tu amor, de Tu poder y de Tu verdad. En Tu nombre precioso, amén.
“Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, más el espíritu vive a causa de la justicia.” Romanos 8:10 (RVR1960)
El apóstol Pablo presenta una verdad poderosa para todo creyente: cuando Cristo habita en nosotros, ocurre una transformación espiritual profunda. Aunque nuestro cuerpo aún vive en un mundo afectado por las consecuencias del pecado y está sujeto a debilidades, enfermedades y limitaciones, nuestro espíritu ha sido vivificado por la justicia de Cristo.
La vida cristiana no consiste solamente en asistir a una iglesia o adoptar una conducta moral; consiste en que Cristo mismo habite en nuestro interior por medio del Espíritu Santo. Su presencia produce una nueva vida, una nueva naturaleza y una nueva forma de caminar.
Pablo no está enfocándose en la muerte física, sino en el contraste entre la vieja naturaleza dominada por el pecado y la nueva vida que recibimos en Cristo. Donde antes había condenación, ahora hay justificación. Donde antes había muerte espiritual, ahora hay vida abundante.
Par pensar
Pregúntate: ¿Estoy permitiendo que la vida de Cristo gobierne mis pensamientos, mis palabras y mis decisiones?
El Espíritu Santo que vive en ti no solo te da vida eterna, sino también poder para vivir cada día conforme a la voluntad de Dios. No estás llamado a vivir según tus propias fuerzas, sino según la vida de Cristo que opera dentro de ti.
En este tiempo de gracia, Dios está llamando a Su Iglesia a reconocer quién habita en ella. El mismo Cristo resucitado vive en Su pueblo por medio del Espíritu Santo. No es tiempo de caminar como si estuviéramos derrotados; es tiempo de manifestar la vida de Cristo en medio de una generación que necesita esperanza.
La presencia de Cristo en nosotros es la evidencia de que pertenecemos al Reino de Dios. El Espíritu Santo nos está preparando para reflejar cada vez más la imagen de Cristo y para ser testigos vivos de Su poder y Su gracia.
Oración
Señor Jesús, gracias porque has venido a morar en mí por medio de Tu Espíritu Santo. Ayúdame a vivir consciente de Tu presencia cada día. Que Tu vida se manifieste en mis pensamientos, palabras y acciones. Fortalece mi espíritu para caminar en obediencia y para reflejar Tu carácter en todo momento. Que en este tiempo de gracia pueda ser un instrumento de Tu amor, de Tu poder y de Tu verdad. En Tu nombre precioso, amén.

No Comments