Cuando el amor comienza a enfriarse
Cuando el amor comienza a enfriarse
“Y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.”Mateo 24:12
Jesús está hablando de los últimos tiempos. Y una de las señales más preocupantes no es solamente que aumente la maldad, sino que el corazón de muchos creyentes puede comenzar a enfriarse.
El problema del enfriamiento espiritual es que normalmente ocurre poco a poco. Dejamos de orar como antes, la Palabra deja de apasionarnos, la adoración se convierte en rutina y aquello que antes nos quebrantaba ya no nos conmueve.
La maldad que aumenta afuera no debe producir enfriamiento dentro de nosotros.
Este versículo también contiene una advertencia profética: no permitas que el ambiente determine la temperatura de tu corazón. En tiempos donde aumenta la indiferencia, Dios está llamando a una generación a mantener encendido el fuego de su amor.
¿Cómo mantenemos ese fuego?
Hoy pregúntate: ¿Mi amor por Dios está creciendo, permanece igual o se está enfriando?
No se trata solamente de sobrevivir a los últimos tiempos; se trata de permanecer encendidos hasta que Cristo venga.
Para pensar:
“La maldad puede aumentar alrededor de mí, pero mi amor por Cristo no se enfriará.”
Oración:
“Señor, guarda mi corazón del enfriamiento espiritual. Que la maldad de este tiempo no apague mi amor por Ti. Renueva mi pasión por Tu Palabra, por la oración, por Tu presencia y por las personas. Que en medio de una generación que se enfría, yo permanezca encendido. Amén.”
“Y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.”Mateo 24:12
Jesús está hablando de los últimos tiempos. Y una de las señales más preocupantes no es solamente que aumente la maldad, sino que el corazón de muchos creyentes puede comenzar a enfriarse.
El problema del enfriamiento espiritual es que normalmente ocurre poco a poco. Dejamos de orar como antes, la Palabra deja de apasionarnos, la adoración se convierte en rutina y aquello que antes nos quebrantaba ya no nos conmueve.
La maldad que aumenta afuera no debe producir enfriamiento dentro de nosotros.
Este versículo también contiene una advertencia profética: no permitas que el ambiente determine la temperatura de tu corazón. En tiempos donde aumenta la indiferencia, Dios está llamando a una generación a mantener encendido el fuego de su amor.
¿Cómo mantenemos ese fuego?
- Permaneciendo en Cristo.
- Volviendo a la Palabra.
- Fortaleciendo nuestra vida de oración.
- Sirviendo aunque otros se vuelvan indiferentes.
- Amando a Dios y a las personas aun en tiempos difíciles.
Hoy pregúntate: ¿Mi amor por Dios está creciendo, permanece igual o se está enfriando?
No se trata solamente de sobrevivir a los últimos tiempos; se trata de permanecer encendidos hasta que Cristo venga.
Para pensar:
“La maldad puede aumentar alrededor de mí, pero mi amor por Cristo no se enfriará.”
Oración:
“Señor, guarda mi corazón del enfriamiento espiritual. Que la maldad de este tiempo no apague mi amor por Ti. Renueva mi pasión por Tu Palabra, por la oración, por Tu presencia y por las personas. Que en medio de una generación que se enfría, yo permanezca encendido. Amén.”

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