LOS FRUTOS REVELAN LO QUE HAY EN EL CORAZÓN

LOS FRUTOS REVELAN LO QUE HAY EN EL CORAZÓN

“Puedes identificarlos por su fruto, es decir, por su manera de actuar. ¿Puedes recoger uvas de los espinos o higos de los cardos?” Mateo 7:16 (NTV)


No te dejes impresionar por las apariencias
Jesús nos enseña una verdad fundamental: no debemos evaluar a las personas solamente por sus palabras, su apariencia o sus manifestaciones espirituales, sino también por los frutos de su vida.

En los últimos días, como parte de nuestra serie ÚLTIMOS DÍAS, estamos aprendiendo a discernir entre la verdad y el engaño. Jesús advirtió acerca de los falsos profetas que pueden presentarse con apariencia de ovejas, pero cuyo carácter y conducta revelan otra realidad (Mateo 7:15).

Una persona puede hablar con elocuencia, citar las Escrituras y aparentar espiritualidad; sin embargo, con el tiempo, sus frutos mostrarán lo que realmente está produciendo su vida.

¿Qué frutos debemos observar? El amor, la humildad, la integridad, la justicia, la obediencia a Dios y el carácter formado por el Espíritu Santo (Gálatas 5:22-23).

Esto no significa que debamos juzgar apresuradamente a los demás por un error aislado. Todos necesitamos crecer y ser transformados. Se trata de observar con discernimiento el patrón de vida, las motivaciones y las consecuencias de las enseñanzas y acciones de una persona.

No todo el que habla de Dios refleja el carácter de Cristo, y no toda apariencia espiritual garantiza que una enseñanza sea verdadera.

Por eso, en estos tiempos, no basta con preguntar: “¿Qué dice esta persona?”. También debemos preguntarnos: “¿Qué está produciendo su enseñanza? ¿Me conduce a la verdad de Cristo? ¿Está de acuerdo con la Palabra de Dios?”.

Pero esta enseñanza también nos invita a examinarnos personalmente. Antes de observar los frutos de los demás, debemos permitir que Dios examine nuestro propio corazón.

Para pensar 
“En los últimos días, no te dejes deslumbrar por las apariencias; examina los frutos y permanece arraigado en la verdad de Cristo”.
¿Cómo aplicarlo hoy?
  • Discierne las enseñanzas: compáralas con la Palabra de Dios.
  • Observa los frutos: mira si las acciones respaldan las palabras.
  • Examina tu corazón: pregúntate qué clase de fruto estás produciendo en tu hogar, trabajo e iglesia.
  • Permite que Cristo te transforme: permanece en Él, porque separados de Él nada podemos hacer (Juan 15:5).
Declaración de fe
“No seré guiado solamente por las apariencias. Discerniré a la luz de la Palabra y permitiré que el Espíritu Santo forme en mí el carácter de Cristo”.
Enfoque profético para los últimos días
En una generación llena de voces, mensajes y apariencias, Dios nos llama a desarrollar discernimiento espiritual. No para vivir sospechando de todos, sino para permanecer firmes en la verdad y reconocer aquello que verdaderamente produce fruto conforme a Cristo.

Oración
Señor Jesús, dame discernimiento para reconocer los frutos y no dejarme engañar por las apariencias. Enséñame a examinar las enseñanzas a la luz de Tu Palabra y a no juzgar apresuradamente. Examina también mi corazón; quita de mí todo aquello que no refleja Tu carácter. Que mi vida produzca amor, verdad, humildad e integridad, y que mis palabras y acciones glorifiquen Tu nombre. Amén.

No Comments