El amor de Dios es una experiencia transformadora
El amor de Dios es una experiencia transformadora
Queridos amigos, sigamos amándonos unos a otros, porque el amor viene de Dios. Todo el que ama es un hijo de Dios y conoce a Dios; 8 pero el que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor. 1 Juan 4:7–8 NTV
Estos versos que estudiaremos hoy definen, el amor como la esencia misma de Dios, estableciendo que el amor verdadero proviene de Él y es una característica indispensable de quien le conoce.
Este amor se caracteriza por ser incondicional, sacrificial y activo, tomando la iniciativa de darse por otros —como el envío de Jesús—, superando la mera emoción.
El amor tiene su origen en Dios:
Estos versos nos desafian a reflejar el carácter de Dios mediante acciones concretas, desinteresadas y permanentes de amor hacia el prójimo.
Queridos amigos, sigamos amándonos unos a otros, porque el amor viene de Dios. Todo el que ama es un hijo de Dios y conoce a Dios; 8 pero el que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor. 1 Juan 4:7–8 NTV
Estos versos que estudiaremos hoy definen, el amor como la esencia misma de Dios, estableciendo que el amor verdadero proviene de Él y es una característica indispensable de quien le conoce.
Este amor se caracteriza por ser incondicional, sacrificial y activo, tomando la iniciativa de darse por otros —como el envío de Jesús—, superando la mera emoción.
El amor tiene su origen en Dios:
- El versículo 7 subraya que "el amor es de Dios", indicando que Él es la fuente y manantial del amor verdadero (ágape). No es un sentimiento humano, sino una cualidad divina que se derrama en los corazones.
- Al decir que Dios es amor, no solo se describe un atributo, sino su naturaleza fundamental. Todo lo que hace es por amor.
- El amor de Dios se manifiesta en el sacrificio (v. 10), demostrando que el verdadero amor busca el bienestar del otro, incluso a un alto costo personal.
- El pasaje no se refiere a la emoción, sino a un compromiso de la voluntad que se demuestra con hechos.
- La marca distintiva de un creyente es el desarrollo de la capacidad de amar; si no hay amor, no se ha conocido verdaderamente a Dios.
- El amor de Dios es una experiencia transformadora; al recibir su amor, estamos facultados para amar a otros de la misma manera.
Estos versos nos desafian a reflejar el carácter de Dios mediante acciones concretas, desinteresadas y permanentes de amor hacia el prójimo.

No Comments