Amar a los enemigos

Amar a los enemigos

»Amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar nada a cambio. Si lo hacen, el Dios altísimo les dará un gran premio, y serán sus hijos. Dios es bueno hasta con la gente mala y desagradecida. Lucas 6:35


Este verso desafía a amar a los enemigos, hacer el bien y prestar sin esperar nada, reflejando el carácter bondadoso de Dios incluso con los ingratos.

Este amor activo, desinteresado y radical rompe el ciclo de venganza, posicionando al creyente como «hijo del Altísimo» y demostrando una fe auténtica basada en la gracia, no en el mérito propio.

Ayer te Hice una pregunta que yo pienso que hoy ya la tienes clara en tu cabeza.
En el dia de hoy, estudiamos este verso que nos trare una reflexión sobre esta enseñanza:

Un amor sin condiciones (Ágape):
  • El verso en este evangelio de Lucas 6:35 nos enseña que el verdadero amor cristiano no se limita a quienes nos agradan o nos tratan bien. Es un amor de acción (hacer el bien, prestar) que busca el bienestar del otro, incluso si es un adversario.

Imitar a Dios:
  • La motivación principal es reflejar la naturaleza de Dios, quien es bondadoso tanto con los ingratos como con los malos. Ser hijo del Altísimo implica misericordia, no juicio.

Desprendimiento y confianza:
  • Al prestar sin esperar nada a cambio, se libera el corazón de la necesidad de retribución, confiando en la provisión y recompensa de Dios en lugar de la gratitud humana.

Un llamado radical:
  • Este versículo es central al leer desde el verso  de Lucas 6:27 hasta 36 (Buscalo en tu biblia), indicando que amar a los enemigos es la marca distintiva que diferencia a los seguidores de Jesús de los demás.

Para pensar
Pensar en este versículo implica transformar las relaciones humanas, reemplazando el odio con bendiciones y oraciones por quienes nos ofenden, imitando así el sacrificio de Cristo.


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